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La bruja de Salem

Genética

Ayer, hablando con mi madre después de comer, casi sufro un ataque al corazón. Yo estaba sentada en el sillón echándole un vistazo al 20 minutos, y me puse a leer en alto algo que me pareció alucinante: uno de los asesinos en serie más peligrosos de España (y que mató a más de 40 personas el muy cabrón) tenía una anomalía en uno de los grupos de cromosomas del ADN, teniendo tres cromosomas en vez de dos (XYY, que- curiosidades de la vida- hace que quienes lo padecen sean mucho más agresivos). *Como dato decir que las mujeres tenemos el grupo XX y los hombres XY*. Bueno, el caso es que mi madre, con toda la buena intención del mundo y desde la más absoluta ignorancia en temas de genética (a veces me doy asco a mí misma...) me pregunta:

-Hija, entonces los gays, ¿tienen el ADN igual que nosotros?- creo que hubiera encajado mejor que me hubiera golpeado en la cabeza con un extintor, pero reuní la fuerza suficiente para responder sin gritar.

-NO- dije rotundamente-, es EXACTAMENTE IGUAL- remarcando mucho las palabras.

-Pero es que hay muchos hombres que parecen más mujeres que hombres- aquí es donde corroboré que para ella no existimos las lesbianas.

-NO mamá, los cromosomas son los mismos.

-¿Y entonces?- me miraba como si estuviera hablando en persona con Mendel, y yo a ella como si no la conociera.

-NO tiene nada que ver. Eso depende de otras cosas, de las hormonas sexuales, ¡yo qué sé!- me hice la loca y me fui.

No sé si se mosqueó por lo borde que estuve, pero la verdad es que me da igual. Me ofendió.

Brujeando

Brujeando

Siempre he sido un poco brujilla. Desde pequeña (cuando digo pequeña me refiero a pequeña, ya sé que no me consideras adulta...) he hecho cosas para intentar modificar mi entorno: pequeños males de ojo a profesores o compañeros idiotas, hechizos de poca magnitud para cumplir deseos (infantiles, claro está), y poemillas recitados destrangis cuando me quedaba sola en casa. A medida que he ido creciendo ha aumentado también la peligrosidad de los hechizos.

Hace más o menos un año, lo que más deseaba era que el chico que yo creía que me gustaba (aunque en realidad quien me gustaba era su novia, claro que yo siempre he sido un poco corta y no me daba cuenta) sufriera, y sufriera mucho. Quería que dejara a la novia (jajaja) y sufriera por mí, así que escribí el hechizo. Y se conoce que lo redacté mal, o tal vez fue que una amiga mía estuvo en mi casa el día antes, pero el caso es que, poco después de hacerlo, mientras esperaba con mis dos cuernecitos de diablesa en la cabeza una mala noticia sobre él, me llamó mi amiga. Y me dijo que su ex (que vivía en Bolivia con una chica y su hija- ¡precoces!) había dejado a su novia y había vuelto a España para reconciliarse con ella. Vamos, que lo que yo quería que le pasara a mi pobre desgraciado (y que ahora me cae tan bien) le pasó al ex de mi amiga. Y la verdad es que sentí cierto alivio cuando me lo contó... Aunque a ella no le hizo ninguna gracia ("¡No juegues con esas cosas!")

Al final, ni siquiera hizo falta hacer un contra-hechizo, porque el pobre era tan cutre que se deshizo solito...

Falsa Navidad

Debo sonreír, alegrarme,

estas fechas me hacen feliz,

o al menos en apariencia,

mi interior es negro como la pez

y sólo guardo la compostura.

¡Oh, falsa Navidad,

qué será de ti cuando salga de mí

lo que me provocas en realidad!

No te interesan padres

ni familiares ni amigos,

sólo la fuerza del consumo te mueve.

Surge gente que siendo atea

se convierte de repente en creyente,

y pasadas las navidades

vuelven a la carga

contra las tan odiadas religiones.

¿Qué es esto? ¿Días de festejo,

dices? ¿Días de ilusión?

Yo sólo veo deseos de tener:

¿cuánto puedes abarcar con tus brazos?

Pobre rebaño de ovejas,

empujado por la codicia

de unas fiestas absurdas.

 

PD: Lo prometido es deuda... Sé que es penoso, pero la intención es lo que cuenta.

Baby girl

He despertado hace poco. Se podría decir que soy una lesbiana recién nacida que navega río abajo en una canastilla de mimbre, ajena al peligro pero también débil y propensa a llorar. No tengo experiencia y me da miedo que la canastilla se vuelva y no sepa nadar.

Y luego están esas rocas que sobresalen del río y amenazan con volcarme...

Cerca de la muerte

Aunque lo que voy a contar me da mucho más miedo que lo que escribí ayer aquí, creo que si lo suelto tal vez sea como si me quitara un peso de encima (o tal vez le cause un trauma a alguien y a mí me vuelvan los terrores nocturnos). Pero bueno, al fin y al cabo la vida es riesgo. Todo lo que voy a contar ha pasado realmente (no sigas leyendo si no quieres...).

La historia comienza hace más o menos un año. Habían ingresado al padre de mi tía; los médicos dijeron que no le quedaba mucho de vida. Este hombre era un completo imbécil y siempre había sido un mal padre, pero cuando mi tía se enteró que estaba a punto de morir decidió ir a visitarle al hospital. Fue entonces cuando el hombre, prácticamente en su lecho de muerte, le dijo a su hija algo así: yo me moriré, pero dentro de poco tú vas a venir conmigo. Ella no le dio importancia, pero pasados unos dos meses del fallecimiento de su padre le diagnosticaron cáncer de páncreas. Y, a pesar de la quimioterapia, el cáncer fue extendiéndose más y más, hasta que ya no tuvo remedio: murió seis meses después de que su padre le dijera aquello.

Pero aquí no acaba el asunto. El día del velatorio (yo no fui; los muertos me dan muy mal royo) mi madre me contó (sí, mi madre es como la protagonista de Medium) que, cuando estaba entrando la gente, había un cuervo parado en la entrada, como recordándole a todo el mundo que se había cumplido lo que dijo el padre.

La verdad es que lo del cuervo puede ser una paranoia de mi madre, o una coincidencia, pero todo lo demás me pone los pelos de punta...

PD: mi pobre blog se está convirtiendo peligrosamente en una versión casera de Cuarto Milenio, ¡y yo temo convertirme en Iker Jiménez!

Fantasmas

Hace algunos meses salí con mi madre a comprar (no sé muy bien el qué) y, cuando volvíamos ya hacia casa (no sé por qué razón) empezamos a hablar de ese tema que me gusta tanto: fantasmas. Le dije que un día, cuando estaba acostada, había notado como si una mano me acariciara el brazo, y que, aunque lo más seguro es que fuera un escalofrío, tal vez podría ser que hubiera una presencia extraña en mi casa. Y ella, que siempre que se da la ocasión le gusta dárselas de mujer interesante, me contó algo que nunca olvidaré. Dijo que cuando era un bebé, un día que me tenía cogida en brazos, yo tenía la cabeza puesta sobre su hombro, mirando por detrás de ella, y de pronto miré fijamente hacia mi habitación y me reí. Ella se dio la vuelta creyendo que había alguien detrás que me estaba haciendo gestos (ya se sabe que a los bebés cuando les pones caras se ríen), pero no había nadie. No le dio mucha importancia, pero cuatro años después, cuando nació mi hermana y la tenía cogida de la misma forma que a mí la otra vez, pasó exactamente lo mismo. Ella ha sacado la conclusión de que había algo en esa casa (ya no vivimos ahí), pero que fuera lo que fuera no era malo. Yo prefiero no pensar en ello porque me dan escalofríos.

Y pensar que estaba en esa misma habitación, en la que he dormido durante toda mi infancia...

Tests (hay que ver lo que hace el aburrimiento...)

Nombre: Silvia
Nacimiento: España, Domingo, 3 de Diciembre de 1989, 05:20
Has vivido 888 semanas, 0 días, 2 horas y 53 minutos en esta vida.

Sobre tu vida anterior

No sé cómo te sientas al respecto Silvia, pero parece que tú fuiste mujer en tu última encarnación.
Tu signo zodiacal en esa vida era Escorpión.
Muy probablemente pasaste los últimos momentos de tu vida en algún lugar cerca de el Sur de Canadá,
aproximadamente en el año 1609.
El nombre por el que se te conoció en esa vida pudo haber sido algo como Sunny.
Es posible que tu ocupación en esa vida fuera algo relacionado con criador de animales, pájaros, insectos.
Curioso, creativo, te gustaba llegar al fondo de las cosas y hurgar en libros. Talentoso para el drama, actor natural.
Estás destinado a resolver problemas de contaminación y medio ambiente, reciclaje, mal uso de recursos, eliminación de radioactividad por todos los medios incluyendo los psicológicos.
http://www.misabueso.com/esoterica/vida/pasada.php (aquí lo dejo)

El color predominante de tu aura es Añil

Las personas que tienen el añil como color de su aura son generalmente cariñosas y comprensivas. Su capacidad de escuchar, entender e intentar dar soluciones a los problemas de los demás hace que las personas les busquen como amigos y consejeros.Les satisface sobremanera ayudar a los demás, y generalmente lo hacen muy bien. Son muy diplomáticas y siempre encuentran maneras creativas y sutiles de ayudar a los demás, en ocasiones, inconscientemente.
Son personas intuitivas por naturaleza, de pensamientos lógicos y organizados y muy equilibrados. Generalmente despiertan en los demás sentimientos de cariño, ternura y respeto. Esto también permite que, algunas veces, puedan convertirse en manipuladores, y pasar por encima de los demás, en beneficio de sus propios intereses.
En general, disfrutan de la vida y las cosas sencillas, son sociables y detallistas. Ante todo buscan en los demás la sinceridad.
Podrían tener éxito en actividades humanitarias, relacionadas con la política, diplomacia, como científicos o ingenieros.
http://www.misabueso.com/esoterica/color/aura.php

LA SERPIENTE


Los nacidos en el año de la serpiente cuentan con el don de la sabiduría, pero tal como se entiende en Asia. Lo que significa que conocen la mejor manera de acomodarse al papel que les ha tocado jugar en la vida. Por lo general su aspecto físico resulta muy atractivo sobre todo en los individuos del sexo femenino. En un plano muy amplio, su sentido de la discreción y la frialdad de animo consigue que no tengan grandes problemas económicos y en el caso de soportarlos, encuentran la manera más rápida de solucionarlos. No obstante, muestran una peligrosa inclinación a ser egoístas y presuntuosos. Algo que no quita para que resulten románticos y encantadores. Tengamos en cuenta que en Japón y en Corea, la cuna de los Horóscopos Chinos, se suele decir a las mujeres, como un piropo, esta frase: "¡cariño, eres una auténtica víbora!". También son personas intelectuales, filosóficas y cerebrales. Jamás prestarán dinero, pues son tacaños por naturaleza. Buscarán carreras y oficios que no les sometan a grandes riesgos siguiendo una línea de pereza que ya han mostrado en la infancia Y en el amor y en el sexo se mostrarán realmente como son: sabios hermosos y dañinos. Dañinos porque su sentido de la posesión es total lo que va unido a unos celos terribles. Podrían ser los protagonistas de las grandes tragedias orientales. La felicidad la encontrarán con las personas bueyes. Sin embargo, tendrían que huir despavoridos ante los tigres sino quieren ser devorados en el acto.

Personajes Serpiente:


Charles Darwin, Montaigne, Copérnico, Calvino, Ghandi, Mao Tse Tung, John F, Kennedy, Luis Braile, Abraham Lincoln, la reina Astrid, Andre Gide, Edgard Alian Poe Pablo Picasso, Shubert, Nasser, Baudelaire, Jacqueline Kennedy, Grace de Monaco, la Emperatriz Farah Diba, Cassius Clay, Ida Lupino, Anthony Burgess, José Mari Manzanares, Ryan O'Neal, Bob Dylan, Deán Martín, Hassan II, Robert Mitchum, Claudette Coibert, Greta Garbo, Fernando Rey, June Allyson, Joan Fontaine.
http://www.misabueso.com/esoterica/horoscopo_chino/

 

Fly

Todo era tan extraño,

tan increiblemente perfecto,

hasta que me olvidaste

en el palacio de la Pena.

Desde lo alto de mi torre

gritaré tu nombre,

aterrizarás con tu dragón

en mi derruido balcón

y me ayudarás a escapar,

me enseñarás a volar.

Mares de lágrimas recorren

el agrietado suelo

de esta cárcel, de mi celda.

Me prometiste

una eternidad de tu amor,

y me dejaste con mi agonía,

llorando sangre.

El espejo roto aquel día

tiembla ahora con el batir

de las alas de tu dragón.

Pero ya no deseo que vuelvas,

me quedaré muerta en vida

en esta prisión de piedra

que se derrumba.

¿Por qué, amor mío,

me dejaste aquí?

¿Por qué, alma mía,

si yo te amaba?

Rara no, poco corriente

Rara no, poco corriente

Siempre he creído que cuando se hizo el reparto de "cualidades diferenciadoras" (esas pequeñas cosas que no todo el mundo tiene) yo me llevé la mochilita llena hasta arriba. Soy zurda, lesbiana, daltónica, miope, alérgica a todo bicho viviente, tengo principios de dislexia, mis dedos pulgares de las manos se giran en un ángulo de 180 grados, y soy capaz de enroscar la lengua y hacer salir aire por ella. Aunque, ahora que lo pienso, puede que alguien encuentre todas estas "cualidades" atractivas, y yo me esté quejando por vicio...

Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré...

¿Qué hacer?

No sé qué hacer. Si dar un paso más o quedarme donde estoy, sentada en mi sillón, viendo pasar las horas. Cuando me había dicho a mí misma que no iba a volver a pensar más en ti, que eras tan inalcanzable como la Luna, me llamas por teléfono y nos pasamos hablando media hora de cosas absurdas, y el sonido de tu voz se me clava poco a poco en el corazón. Luego, cuando estuvimos ayer en el paseo del Prado sentadas en aquel banco y me acariciabas el pelo, no sé de dónde pude sacar las fuerzas para contenerme. Notaba tus dedos enredándose en mi melena, y yo cerraba los ojos y me decía "esto no puede estar pasando". Y la lluvia caía sobre nosotras, y parecía que todo lo que pasara a nuestro alrededor perteneciera a otro mundo, estando en este solo tú y yo...

O al menos eso es lo que sentí yo. En realidad, no creo que tú lo veas tan poético.

Pero soy yo la que no deja de pensar en ti... y no sé qué hacer.

I hate Christmas

Odio la Navidad. Esta mañana he estado en la Plaza Mayor y estoy segura de que si hubiera aguantado allí cinco minutos más habría cometido un asesinato. Y es que la gente se vuelve tan insoportable en estas fechas... Todos caminan como zombis movidos por esa musiquilla infernal que son los villancicos, y en medio de toda esa masa de gente estúpida con pelucas estúpidas, estaba yo, poniéndome verde como Hulk y clavándome las uñas en las manos de tanto cerrar los puños... Me sentía zarandeada, arrastrada sin piedad, empujada sin motivo a la triste contemplación de los puestos de belenes...

Cuando me he visto metida en un bar, acorralada en un rincón del que no podía moverme, con gente clavándome los codos al pasar e intentando sostener un grasiento bocadillo de calamares, me he jurado a mí misma no volver más a la Plaza Mayor en Navidad.

Sailor Moon

Sailor Moon

Cada vez que recuerdo mi infancia las recuerdo a ellas.

Sencillamente perfectas.

Yuros pa´aburrir

Está claro que en mi casa a la hora de la comida realmente no se come. Se habla más de política que en el Congreso. Y lo que más rabia me da es que tengo que terminar dándole la razón a mi padre, aun sabiendo que hasta yo tengo más idea del tema que él.

Mi querida Susana Griso ha dicho que en Barcelona ha muerto una adorable ancianita dejando en este mundo una descomunal suma de dinero (seis millones de yuros creo que eran), y, al no haber hecho la herencia ni tener siquiera un mísero primo lejano, los cuartos se los ha llevado el gobierno y la beneficencia (o alguien).

Y digo yo: A ver por qué narices tiene que tener esa vieja más dinero que nadie; luego la gente viviendo en la calle y ella rebozá en oro. ¡Qué mal repartido está el mundo! (a tener en cuenta la rrrabia que me produce que determinados sectores de la sociedad, aun habiendo dejado muy atrás la Edad Media, sigan siendo considerados como clase alta- nobleza-, y la indiferencia con que acepta esto la clase obrera- sí, nosotros somos la plebe-.) Con lo fácil que sería que tuviéramos todos lo mismo, así no pasarían estas cosas, y todos viviríamos bien por igual.

A todo esto me mira mi madre, ella a su vez mira a mi padre, y le dice: Nos ha salido comunista la niña...

Padre: Pues si hubieras dicho eso en la época de Franco te habrían matado, porque bla bla bla (típica charla que te da tu padre cada vez que expresas realmente lo que piensas, y en la que en el 99% de los casos desconectas).

Y yo me río. Sí, puede que sean ideas comunistas, pero estoy segura de que si hubiera vivido en la época de Franco no lo habría hecho por mucho tiempo. Y no sólo por pensar así. O si no que se lo pregunten al pobre Lorca...

Happy birthday, miss Sylvïah, happy birthday to you...

Ya tengo diecisiete años. Un año más y seré libre. Al menos eso creo. Al menos podré votar, aunque mi voto no sirva para mucho...

Me han felicitado todos, incluso Ella. Me ha llamado por la mañana, y ha habido un momento en el que nos hemos quedado calladas, y podría decir que hasta he podido escuchar su respiración. "Al menos me sigue considerando su amiga", he pensado, cuando mi rostro ha conseguido deshacerse de esa estúpida sonrisa. Aunque lo cierto es que no es lo mismo, no es igual. No sé qué demonios hice que le molestó tanto. Si ni siquiera la besé...

Dejo atrás la infancia, encaminándome a la vida real, la cruda realidad.

Los dieciséis van a ser inolvidables. Porque, para bien o para mal, han encaminado mi vida. El año pasado por estas fechas no se me hubiera ocurrido pensar nada de lo que hoy es una realidad. Descubrí que el amor que sentía era una farsa, encontré amigos nuevos y maravillosos y descubrí que algunos de los antiguos no me merecían, supe que mi verdadera vocación es escribir (sobre todo canciones), superé mis temores, y lo más sonado (ya sé que soy muuuy pesada): por fín asimilé que soy lesbiana.

Sé que aún estoy a las puertas de mi vida, que me queda mucho por descubrir, mucho por conocer, muchas puertas que abrir.

Ya soy (casi) una mujer adulta.

Bruja

Esto me pasó a principios de septiembre. Era por la mañana. Estaba sola en casa (mi hermana en el colegio y mis padres trabajando) y vi que era la ocasión perfecta para hacer algo que llevaba queriendo hacer desde hacía mucho tiempo: un conjuro (que ya tenía preparado) para ver mi futuro en un espejo. Estaba segura de que no iba a pasar absolutamente nada, pero aún así (por curiosidad) me senté frente al espejo y, con las velas encendidas, recité el hechizo. Una vez, dos veces, tres... y nada, en el espejo sólo estaba yo (añádase decepción a la escena). Total que ya, habiéndome demostrado a mí misma lo palurda que puedo llegar a ser en determinadas circunstancias, me quedé sentada con la mirada perdida en el espejo. Y entonces pasó. La "yo" del espejo me habló. Me dijo (dije) que no me preocupara por lo que pudiera deparame el futuro (aunque bien es verdad que no estaba preocupada, sólo sentía curiosidad), que lo que tenía que hacer era vivir el presente, disfrutar y no comerme la cabeza por nada. Y lo más importante, que dejara de mirar al pasado. Que lo que pasa ya ha pasado y no volverá a pasar.

Fue un buen consejo. Pero luego, pensando en aquello, sentí cierto miedillo.

Al final sí funcionó...

Me sentí como April Ryan (The longest journey) cuando habla consigo misma en la cabaña de los Banda...

Ser feliz

Para mí ser feliz no significa tener un buen trabajo, en el que cobre mucho dinero, ni una casa alucinante con cinco habitaciones, piscina y pista de tenis. No es mi plan de futuro, no deseo eso. No lucharé con fervor hasta que mi nómina tenga tantos ceros como yo puñales en la espalda, no voy a pegarme con nadie por conseguir una buena posición económica. Y nunca voy a pensar que soy peor que otros sólo porque no tenga tanto dinero como ellos.

Mi plan de felicidad no es ese. Y tú lo sabes, papá, lo sabes muy bien. La codicia no podrá conmigo. Porque todo eso no tiene valor alguno si realmente no soy feliz, y nunca lo seré si únicamente me dedico a luchar por ello.

Lo único que necesito para ser feliz es alguien a mi lado que me quiera, que me apoye y comprenda, y eso no lo va a conseguir un puesto como médico en el "Hospital Central", aunque tú lo creas.

Me he cansado de fingir interés por algo que para mí no lo tiene. Y me he cansado de que trates de inculcarme esos valores tan materialistas. Ahora soy yo la que tomaré mis decisiones, y ten por seguro que haré aquello que considere mejor para mi felicidad, y no para mi bolsillo.

¿De qué sirve el dinero si no tienes nada más? ¿En serio crees que por trabajar en un taller eres menos persona que un médico o un arquitecto?

Nunca me creeré mejor ni peor que nadie. Y tú deberías hacer lo mismo.

Be water my friend

Tengo un problema. Problemilla o problemón, no lo sé, la verdad es que eso de ponerle grado a mis problemas nunca se me ha dado bien, porque siempre les he dado a todos muchísisima más importancia de la que de verdad tenían. Bueno, que me desvío, mi problema es el siguiente: no parezco lesbiana. Al principio puede parecer la tontería más grande del mundo-mundial, pero si lo piensas un poquito te das cuenta de que es un GRAN problema. Yo sí sé "detectar" a una lesbiana, por lo menos en la mayoría de los casos, y eso me puede servir para saber en quién me conviene fijarme y en quién no (repito, no siempre me funciona este truquito), pero ¿quién me detecta a mí? Parezco la más hetero de todas mis amigas, me gusta ponerme minifaldas, llevar el pelo suelto y muy largo, uso pendientes de aro que mi hermana podría utilizar como hula-hop... Creo que en lo único en lo que alguna lesbiana podría detectarme es en lo pato que soy sobre unos tacones (y mucho más si hay que bailar sobre ellos). Aunque bueno, supongo que ni siquiera eso, porque también hay heteros patosas...

En fín, que estoy condenada a que cada vez que salga de fiesta y se me arrime un tío la gente de alrededor, más que pensar que soy lesbiana, pensarán que tengo hemorroides o que estoy con la regla.

Una pena...

PD: aún sigue presente la opción del tatuaje (o en su defecto el famoso rótulo luminoso xD)

Lo evidente

Ahora que lo pienso en frío me doy cuenta de que las evidencias de que era lesbiana siempre estuvieron ahí, y no entiendo por qué no me dí cuenta antes, con lo sencillo que lo veo todo ahora. Cuando tenía catorce años (la típica edad del tonteo y edad del pavo) y todas mis amigas se morían por que el guapete de turno les tocara el culo, a mí todo aquello me la repampimflaba. Luego, cuando mi mejor amiga se echó novio, fingía una sana envidia por aquella suerte que tenía, aunque por dentro lo único que hacía era alegrarme por ella. Pero pronto todas tenían novio (o lo habían tenido alguna vez) y empezaban a mirarme de forma "rara", así que cuando apareció en mi vida aquel chico vi la solucion a todos mis problemas. Les conté a todas que estaba enamorada, y supongo que la revolución hormonal me ayudó bastante, porque estuve engañándome a mí misma bastante tiempo. Pero seguía sin caer en lo que era (aunque mis queridísimas compañeras de clase me lo recordaban constantemente). Intenté rellenar el hueco de mi corazón vacío con vanas relaciones, pero ni los besos ni las caricias que recibí lo consiguieron. Creo que estuve muy, muy, pero que muy ciega, porque recuerdo que en más de una ocasión, estando con alguno de los chicos en una discoteca, no pude evitar mirarle el culo a alguna tía que pasara por allí. Y no le encontré una explicación lógica a por qué nunca me fijé en ninguno de los chicos de clase, y sin embargo sabía perfectamente qué trasero pertenecía a cada una de mis compañeras (como diría mi abuelita, no estoy enferma, soy joven xD).

Y además, ¿cuántas chicas heterosexuales conoces a las que les explote la cabeza si pasan más de diez minutos en una tienda?

Preguntas y respuestas

- tendría que haberle respondido, con gesto triunfal, a mi madre.

Esta era la situación: mis padres, mi hermana y yo sentados en la mesa a la hora de la cena (típica imagen familiar xD), manteniendo una de esas animadas y absurdas conversaciones nacidas directamente de lo que está hablando la del telediario.

 -Yo no sé dónde he oído que en el norte hay mucha más gente "de la acera de enfrente"- mi padre.                                                            

-Es verdad, yo también lo había oído- mi madre. Ahí es cuando yo empiezo a mirar a otro lado.

-Sí, estos son los que se pasan todo el día en las tabernas ahí, rodeados de hombres...- mi padre de nuevo.

-Sí papá, pues bien que te vas tú los domingos por la mañana a tomar la cañita con tu amigo al bar de abajo- yo, intentando cambiar de tema.

-Pues por esa regla de tres, tú que siempre estás rodeada de chicas deberías ser...- mi madre, que parece que en su vocabulario no existe la palabra "lesbiana". A continuación viene la pregunta que, si la hace tu madre, siempre es retórica-. ¿Y no lo eres, no?

Y ahí es cuando yo tenía que haber dicho: Pues sí, mamá, soy LESBIANA (recalcando bien).

Pero no fue eso lo que dije. En realidad, me limité a hacer un estúpido gesto con la cabeza. Y luego me sentí la persona más estúpida que hay sobre la faz de la Tierra.

Cuando ya no queda nada

Es gracioso que ayer, mientras mi hermana hacía de niñera de mis dos primas, de siete y cuatro años, a mí se me ocurriera pensar en algo así.

Cuando quieres a alguien esa persona se convierte en lo más importante para ti. Sueñas con ella, comes, estudias, trabajas o simplemente vives pensando en ella. Y cuando ya no sabrías vivir sin ella, cuando se ha convertido en lo más importante para ti, el aliciente de tu vida, el alma de todo, va y te deja. Desaparece. Se esfuma, como uno de esos sueños en los que, cuando despiertas, hubieras preferido quedarte. Y es entonces cuando te preguntas si realmente tiene sentido tu vida. Porque el único sentido que alguna vez tuvo se fue cuando ella salió por la puerta. Y todo se vuelve pesado, rutinario, hasta tal punto que te parece que tu vida no la vives tú, sino que alguien te maneja como por "control remoto". Y te cansas. Sientes que el hueco que una vez ocupó su amor está vacío, y ese vacío empieza a ejercer una presión sobre tu cerebro. Ya ni siquiera piensas en ella, pero el agrio sabor que dejó su ausencia te impide ser como eras antes. A veces, sobre todo por las noches, te da por pensar que ya nada será como era antes, porque has perdido lo más importante en tu vida: ella.

Lo más triste de todo es que esa persona que antes lo era todo para tí, seguramente ahora ya ni te recuerde.

(La próxima vez que me ponga nostálgica ayudaré a mi hermana a cuidar de mis primas...)